sábado, 14 de noviembre de 2009

DENUNCIA DE L@S VECIN@S DESALOJAD@S DE PLAZA DE VEGA ANTE EL JUZGADO DE GUARDIA 12 DE NOVIEMBRE DE 2009




AL JUZGADO DE GUARDIA DE BURGOS

José Antonio Sierra Mediavilla, con domicilio en plaza de Vega 6, 2º de Burgos, mayor de edad y con XXXXXXXX, como mejor corresponda me veo obligado a efectuar la presente DENUNCIA.


HECHOS:


· El pasado diez de septiembre, a las diez de la mañana, sufrí el desalojo físico de mi domicilio por parte de varios agentes uniformados de la Policía Local, que venían acompañados de dos funcionarios del Ayuntamiento de Burgos, en posesión presunta de una “autorización de entrada en domicilio”. Para ello me asieron y alzaron por las extremidades, me descendieron por las escaleras de mi casa hasta depositarme en el exterior de la vía pública, sin que en ningún momento yo opusiera la menor resistencia física o verbal.


· Horas antes me encargué de la evacuación de mi hermana y de mi madre, que se hallaba enferma y postrada en su cama, pues era mi prioridad absoluta protegerlas y defender su integridad física que, por experiencias pasadas, podría correr peligro habida cuenta la estrategia de terror sostenida por individuos parapetados tras una Administración, y de la que esperan sacar una jugosa rentabilidad. Concretamente el pasado año también sufrimos un desalojo sumario “por nuestro bien”, en condiciones asimismo tan infames que obligó a ingresar de urgencias a mi madre, a punto de fallecer por esa circunstancia. Esos hechos fueron igualmente denunciados y la denuncia archivada, entre otras, porque mi madre sufriría “trastornos siquiátricos”. Será problema familiar porque, desde hace varios meses, yo también he caído en el mismo mal y estoy en tratamiento por el mismo motivo (depresión provocada por un prolongado acoso inmobiliario).


· Previamente, el día anterior, nos vimos obligados a retirar el máximo de muebles y enseres de nuestro domicilio que nos fuera posible, porque todo indicaba que seríamos nuevamente víctimas de la arbitrariedad que el Ayuntamiento de Burgos ha ejercido sobre mi familia desde hace varios años (los mismos que lleva operando el actual equipo de “gobierno” municipal). Para ello solicitamos los servicios de una empresa de mudanzas, que aceptó el encargo tan extremadamente urgente, para trasladar al pueblo “lo que pudiéramos”. A pesar de lo oneroso del servicio, que ya le hemos abonado, nos sentimos enormemente agradecidos a esta empresa porque fue decisiva para aminorar, en lo posible, el enorme trauma que hemos padecido. La alternativa era descender nosotros mismos todo el mobiliario (trabajo titánico y totalmente imposible), para depositarlos sine die en la vía pública, el lugar supuestamente previsto por el Ayto. para nuestro nuevo hogar (y de donde también seríamos desalojados).


· Por las prisas impuestas o por la imposibilidad de desmontaje, transporte o reubicación tuvimos que dejar dentro una buena cantidad de enseres y muebles en buen estado: la totalidad del voluminoso contenido de una habitación utilizada como trastero, la totalidad del mobiliario de nuestra gran cocina (de la firma “Xey”), incluidas cocina, placas, hornos, frigorífico, etc, mueble de baño, dos dormitorios completos, varios armarios roperos, dos sofás individuales con otro de tres plazas a juego, dos murales de espejo, focos, varias mesas y sillas variadas... por no hablar de otras mejoras de carpintería y ebanistería, susceptibles de ser reutilizadas: armario empotrado con paredes forradas de madera, ventanas y puertas nuevas –de sapely y varias con espejos traslúcidos biselados-, contraventanas nuevas, de madera y también de aluminio. Y citar también las renovadas instalaciones de fontanería, electricidad y la de calefacción. Todo ello de valor mínimo, comparado con el gran valor del inmueble en sí, una antigüedad que constituye una obra de arte de la sabiduría constructiva que acumularon nuestros antepasados, testigo de innumerables hechos históricos, y que nos legaron como valiosa e insustituible aportación a la memoria histórica, etnográfica y artística común, que se ha perdido para siempre sin ni siquiera ser documentada o inventariada.


· Tras el desalojo fue inmediatamente tapiada la entrada principal y el día catorce el Ayto. procedió a su demolición precipitadamente y con enorme celeridad (un día en total), de forma totalmente mecánica y sin proteger la casa colindante. Ignoramos si para ello contaban con todos los informes preceptivos, estudios y autorizaciones, lo que sí es seguro es que no se ha rescatado ningún elemento susceptible de ello (por ejemplo los antiguos y valiosos balcones de forja), desintegrando igualmente las galerías originales de madera, elemento característico y conformador de la arquitectura norteña (desgraciadamente en vías de extinción para Burgos, por insensibilidad y pérdida de oficio), que, en este caso eran las más antiguas de la ciudad. Todo ello dentro de una intervención bárbara e impropia para el centro histórico de una ciudad con raíces antiguas. Cada uno de los sillares y de las vigas de roble y pino aniquilados podrían considerarse antigüedades de enorme valor histórico y también material. Yo amaba esta casa, mi casa.


· Estos desafortunados incidentes no son sino el epílogo a once años de acoso inmobiliario continuado que, blandiendo cierta excusa oficial, tan caduca como grotesca, apenas puede ocultar el motivo real de enriquecimiento especulativo ilícito, a costa de los vecinos reales (de sus vidas, de sus negocios y de sus haciendas) y del patrimonio histórico común . Uno tras otro fueron despejando el inmueble de sus “bichos” (algunos violentamente), en una labor habitualmente encargada a los conocidos “asustaviejas” y que aquí han ejercido ciertos especuladores con el decisivo apoyo de personas que trabajan para el Ayto., empleando para ello los poderosos medios de que disponen, sin reparar en la ilegalidad, en aras de alcanzar sus objetivos, ejecutando un plan minucioso concebido conjuntamente hace años. El resultado final: liberar un valiosísimo solar en el centro histórico previa demolición de edificios históricos protegidos, deshacer su molesta pro-indiviso (propiedad compartida) sin menoscabo económico, suprimir sus cargas, eliminar a sus inquilinos con ínfima o nula indemnización, apropiarse del segundo piso (la única parte del inmueble reformada, libre y privativa –que adquirimos hace veinte años-), dando con todo ello un aldabonazo al “progreso” de la ciudad que en realidad generará un problema urbanístico. En resumen: mínimo coste, máximo beneficio, el sueño de todo especulador inmobiliario. Los beneficiados: conocidos personajes de la Sociedad burgalesa, del círculo íntimo del señor alcalde y su grupo político y un reconocido especulador que igualmente cuenta con sus favores.


· El tortuoso camino se ha sembrado de reiteradas “negligencias municipales” (recogidas así en resolución del Procurador del Común), tolerancia y promoción de infracciones urbanísticas tipificadas, resoluciones municipales ilegales (la de 26-5-04, que ordenaba la demolición inmediata, argumentando la ficha de un “área de intervención” y la ruina inexistente, resolución anulada en sentencia firme), campañas de acoso desplegadas a todos los niveles, incluido el mediático, negación de la información, el diálogo y la negociación a los vecinos del inmueble y los del resto de la calle Calera que les dejaron escritos firmados y jamás fueron tan siquiera escuchados, listas de firmas ciudadanas sin respuesta, etc.


· Todo ello en virtud de un supuesto “interés general”, avalado por una presunta mayoría de burgaleses de la que no se tiene constancia, abrogándose unas competencias inéditas para un alcalde y dejando un reguero de pleitos y víctimas que, con los años y de sobrevivir, seguramente se vean mínimamente resarcidas de tanto atropello por daños y perjuicios, con cargo a la hucha común de los burgaleses, porque los beneficiados y perpetradores se irán “de rositas”. Por el “interés general” no se explican las continuadas negligencias, tampoco la concesión de ruina y demolición a petición de amigos y, tampoco, finalmente que no se haya buscado la ejecución del famoso “área de intervención” (RETRANQUEO de parte de una fachada para ampliar un poco el espacio viario), sino sólo la liberación de un solar para beneficiar descaradamente a unos pocos, en detrimento de los vecinos reales, sean propietarios o inquilinos.


CONCLUSIONES


Entendemos que aquí se habría incurrido presuntamente en faltas y delitos tipificados, que precisarían investigación, con una concienzuda instrucción:


· corrupción urbanística

· prevaricación

· cohecho

· tráfico de influencias

· acoso inmobiliario y coacciones

· maquinación para alterar el precio de las cosas

· falsedad documental

· asociación ilícita

· comisión y consentimiento de infracciones urbanísticas tipificadas

· incumplimiento del deber sancionador de una Administración

· intento de apropiación indebida de bienes inmuebles

· utilización sectaria de prerrogativas administrativas

· intento de malversación de caudales públicos (plan E)




Como parte del procedimiento administrativo y contencioso-administrativo nos vemos obligados nuevamente a recurrir las resoluciones municipales pero entendemos que, independientemente de ello y con independencia de la lista anterior y de los procesos judiciales abiertos, este episodio constituye en sí misma una flagrante vulneración de los derechos elementales de las personas:


· DERECHO A UNA VIVIENDA

· DERECHO A LA PROPIEDAD PARTICULAR

· DERECHO A UN TRATO DIGNO Y HUMANITARIO


SOLICITO:


Por todo ello solicito de este Juzgado la instrucción de las diligencias pertinentes en concordancia con la gravedad de los hechos y presuntos delitos aquí denunciados.


Atentamente:

José A. Sierra

En Burgos, a 12 de noviembre de 2009

José Antonio Sierra Mediavilla. Plaza de Vega 6 2º. 09002 Burgos.